lunes, 21 de abril de 2014

Marketing y redes sociales

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Parece lógico que empresas relacionadas con la comunicación y la tecnología ―informática, medios de comunicación, entretenimiento y similares― dispongan de una gran presencia en las redes sociales ―en definitiva es otro modo de comunicarse usando la tecnología―. Pero, siendo como son los usuarios un público general ¿acaso no lo es también que empresas de otras ramas usen estos medios dentro de su estrategia de marketing comercial?

Aunque se ha convertido en un tópico decirlo, lo cierto es que la tecnología se ha introducido definitivamente en lo cotidiano. Cualquier empresa de cualquier ámbito debería entenderlo como una oportunidad, aunque en una primera instancia se aleje de su actividad primaria. No se trata de «aprovechar una burbuja» como ocurrió en la época de las «.com» ―finales de los 90― sino que los departamentos de las empresas que han de estar en comunicación con sus clientes ―publicidad, relaciones públicas o atención al cliente, entre otros― aprovechen con efectividad estos nuevos entornos de comunicación ya consolidados.

En este caso lo más inmediato es acudir a las propias empresas que han estudiado cómo pueden aprovechar estos nuevos canales de comunicación, aunque su actividad principal se salga de dicho ámbito. Los puntos siguientes se han extraído y adaptado de un artículo de 2012 de Candace Adrian, especialista en marketing de comunicaciones en Industrial Scientific Corporation , empresa líder en el sector de detectores de CO (Monóxido de Carbono).


El éxito de la estrategia «social»


Las empresas utilizan su presencia en las redes sociales con el objetivo básico de lograr una mayor interacción con sus clientes. Para ello, comparten regularmente contenido relacionado con su actividad y de interés de su público potencial, con la intención de obtener buenos resultados en estos indicadores:

Crear «conciencia de marca»

Para Gini Dietrich y Geoff Livingston (Marketing in the Round), las redes sociales tienen como una de sus funciones el proporcionar a la empresa la imagen adecuada para identificarse mejor con el público. Por ejemplo, transmitir conceptos como: «empresa responsable», «seria» o incluso «divertida», en función de la actividad de la empresa o de la imagen que se desee mostrar. De esta manera, aportan el elemento humano que el marketing  corporativo tradicional es a menudo incapaz de hacer.

Mayor cobertura mediática

Gracias a las redes sociales, pueden cultivarse grupos de «clientes de base» involucrados de alguna manera con la marcha de la empresa y con los que se mantiene una comunicación periódica. Estos grupos de «fans» difunden tanto historias de éxito como otro tipo de anécdotas que en cualquier caso, supone dar a conocer los productos de la empresa a un mayor público.

Aumentar la satisfacción del cliente

El contacto regular y mantenido con los clientes ayuda a conocer más sobre sus necesidades, así como la opinión del usuario final sobre la calidad de los productos o servicios. Esta información es tenida en cuenta y puede aplicarse posteriormente en su diseño y definición futuros, con el objeto de mejorar la experiencia del cliente.

Por supuesto, aumentar los ingresos

Naturalmente, el objetivo final y primordial de lo anterior es el de aumentar los ingresos. Sólo de esta manera es posible reinvertir en mejoras sobre los productos o en la creación de otros que cubran necesidades aún no satisfechas por el mercado.


Impacto en ámbitos distintos a las nuevas tecnologías de la información


Hasta ahora se ha mostrado la situación en términos genéricos que pueden ser aplicados a cualquier campo de actividad. Pero todavía existe la duda del impacto que pueden producir en otros ámbitos como el industrial —continuando con el ejemplo escogido—, cuyos profesionales son de mediana edad en su mayoría, y se cree que tengan poca presencia en las redes sociales. 

Sin embargo, según un estudio de Tom Webster —investigador de medios de comunicación social de Edison Research—, el mayor crecimiento en los EEUU en el 2012 de cualquier grupo de edad en el uso de redes sociales, fue de 45 a 55 años de edad. También hay que señalar que un 55 % de la población de dicho país tiene un perfil en una red social, lo que da unas cifras de publico potencial que, aun descontando menores de edad, son relevantes.

En los reportes anuales que la compañía GlobalSpec emite para los EEUU se observa que, aunque el uso de los medios sociales para fines relacionados con el trabajo se centra en un selecto grupo de plataformas, la adopción es cada vez mayor.

Algunos datos tomados de los informes para el periodo 2010~2011:
  • La participación en LinkedIn creció de un 37% en 2010 a un 55% en 2011.
  • En Facebookla plataforma de medios sociales de mayor adopción entre los profesionales de la industria se acostumbra a mezclar las actividades relacionadas con el trabajo, con las personales. El 60 por ciento le da al «me gusta» en temas de negocios relacionados con su sector industrial, el 39 por ciento participa en debates sobre en el trabajo y el 37 por ciento lee artículos relacionados con el trabajo.
  • Un 29% de los profesionales del sector industrial de los EEUU ha creado un perfil en la red social Google+, creada en el 2011.
Notas (del autor): aunque estas cifras son de hace dos años, la situación se ha mantenido en aumento hasta el 2013 según el reciente estudio publicado en el 2014, al menos para LinkedIn —un 73% en el 2013—. No es el caso de Facebook cuyo número de usuarios sufre oscilaciones y se mantiene en el 60%. En el caso de España habría que revisar presumiblemente a la baja estas cifras, aunque es de esperar que la evolución en años venideros registre aumentos similares.


Dirigirse a la audiencia


Este crecimiento constante sugiere que es razonable que empresas de ámbitos de actividad diferentes a los de las redes sociales, enfoquen su atención a la integración de herramientas de este tipo en sus estrategias de marketing. La decisión de cuales utilizar se deberá tomar teniendo en cuenta las preferencias de uso del público objetivo, escogiendo aquellos canales que lógicamente, registren una mayor participación de potenciales clientes. Estas herramientas pueden resumirse en las siguientes.

Blog corporativo

En un blog pueden compartirse con la audiencia recomendaciones de seguridad, tendencias, desarrollos de nuevos productos, etc. Si se cuenta con la participación de líderes de opinión, puede convertirse en una referencia en asuntos relacionados con la actividad principal de la empresa.

Grupos de LinkedIn

Estos grupos permiten tener un canal de comunicación permanente entre toda la comunidad relacionada con la empresa y su actividad: desde usuarios finales, proveedores, ingenieros hasta empleados o representantes de empresas de ensamblado de productos manufacturados. Se puede considerar la creación de grupos de usuarios relacionados con un producto o servicio determinado, para compartir experiencias con la empresa.

Vídeos de YouTube

«Una imagen vale más que mil palabras». Los vídeos permiten transmitir casi cualquier concepto de una forma creativa y atractiva. Su contenido puede variar desde testimonios de clientes hasta demostraciones de productos, y permiten ser incrustados dentro de otras paginas web para facilitar su acceso.

En definitiva, las redes sociales permiten a cualquier empresa independientemente de su sector industrial, hacer llegar su imagen y mensajes más rápido y a un mayor público concreto que nunca. Los informes periódicos consultados indican que esta situación va en aumento, con un 61% en 2012 de encuestados que indican que utilizan las redes sociales para estar al día con las últimas noticias de las empresas, sus productos y de la tecnología.

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