lunes, 29 de febrero de 2016

Multi-difusión del blog


¿Tiene cada red social como Facebook, Twitter o G+, un publico diferente? ¿Es Twitter de izquierdas? El cualquier caso, es razonable pensar que cada red social fomenta —por los motivos que sean— una manera de comunicarse y puede que también —en función de estos hábitos— unas inquietudes culturales —políticas, científicas, etc.— distintas. Por tanto en cada ámbito predomina una forma de participar diferente, en consonancia con cada uno de ellos: los contenidos, el enfoque, los títulos, etc. Incluso también, sus propias horas para publicar y con una frecuencia específica. En definitiva, lo ideal sería centrar tus esfuerzos en un medio de difusión y poner en él todo tu empeño.

Pero...

¿Qué pasa si el medio donde acostumbras a publicar tu actividad pierde popularidad y dejas de tener público —que es al fin y a cabo la motivación principal de todo aquel que inicia un proyecto de este tipo—? ¿te rindes y lo dejas? ¿cambias de medio? ¿a cuál? Llega un momento en que ves como la actualidad ha superado tus expectativas. La audiencia se mueve de un lado para otro y has de adaptarte. Si la motivación es dedicarte a algo que requiera manejar tu presencia en Internet —porque al fin y al cabo, no hay que olvidar que todo trata de «la red de redes», ese espacio supuestamente libre e igual para todos—, bien profesionalmente con un negocio o a sacar rendimiento al tiempo que dedicas a la escritura de artículos, ilustraciones o el ámbito cultural de tu inquietud, entonces no queda más remedio que hacer algo.

En este blog tenemos poco tiempo —o nos gusta aprovecharlo en otras cosas— y no podemos estar, una por una, atendiendo los detalles de cada comunidad en la que deseamos participar con nuestros artículos —bien de nuestra autoría o compartidos—. Así que para algunos de nosotros, blogeros clásicos, no tenemos más remedio que usar otras herramientas que han ido surgiendo que permiten automatizar todos estos procesos. Así que una vez convencidos de que según los expertos hay que gestionar cada red social de forma completamente diferenciada y una vez convencido el lector de que es lo mejor, a continuación nos olvidaremos de todo ello y se tratará lo que se puede hacer si a pesar de todo, por las circunstancias que sean no puedes llevar con total pulcritud a término la ortodoxia de un community manager o de un experto en marketing digital en redes sociales.

Un poco de historia

A finales del siglo pasado algunos entusiastas de la tecnología tenían una página web, como experimento. Los entornos corporativos no comenzaron de veras a sumarse al nuevo entorno hasta que surgió no se sabe donde, la burbuja de las punto.com. Hace una década aproximadamente los blogs —BloggerWordpres, etc— experimentaron un auge inusitado al contar con entornos pre-diseñados y organizados por fechas. Con sus canales RSS y suscripciones de correo. Surgieron «directorios de blogs» por doquier: temáticos, corporativos, personales, colectivos, etc. Hace algo menos las redes sociales han comenzado a acaparar la atención de una mayoría del público, y es cuando comenzaron a surgir sistemas para compartir los artículos del blog mediante un botón o 'widget'. Hay multitud de redes sociales como TuentiInstagramPinterest, y plataformas de blogs con estructura y funcionalidades —y estética— de red social como TumblrMedium Kinja. Ahora, casi nadie se acuerda de los blogs de siempre.

Las opciones

Facebook y Twitter se pueden interconectar de manera que lo que publicas en un lado se replica en el otro. La red social profesional Linkedin permite conectarse con Twitter —imagino que Facebook la ven «para otras cosas»—. Los canales RSS eran usados por herramientas de terceros para funcionar e interconectar diversos entornos sociales. Hootsuite permite gestionar diversas redes, aunque para obtener pleno rendimiento es necesario pagar por el servicio. Pero no hace mucho surgió la que es «la madre» de todas la herramientas de automatización: IFTTT. Con ella se pueden automatizar diversos tipos de tareas. En esta ocasión se va a mostrar una las muchas posibilidades tanto en el objetivo como en la manera de llevarlo a cabo: servir de multidifusión a un sistema de curación de contenidos

    Curación de contenidos

    La «curación de contenidos» es a grandes rasgos la intención descrita en el punto dos anterior. Una selección de artículos, documentales, comentarios, etc, de temática relacionada con el blog y de relevancia destacada. Esta relativamente nueva especialidad ha surgido precisamente, debido a la creciente cantidad de información y de medios a través de los cuales se difunde, representando un trabajo y dificultada añadida para el usuario, al tener que buscar, comparar y seleccionar de entre gran cantidad de ruido, la información relevante. Esta —la relevancia— siempre va a ser distinta según el usuario —es un parámetro bastante subjetivo—, por este motivo no se pretende sustituir su criterio, simplemente facilitarle la tarea.

    El resultado

    La propuesta siguiente no pretende ser un modelo, ni nada que se le parezca. Simplemente es la opción que se ha tomado para este caso, en función de las circunstancias y necesidades particulares del que escribe estas líneas. No obstante, espero que pueda proporcionar una orientación para que los lectores confeccionen sus propias soluciones:


    ¿Un poco de lío?

    Resumen

    Gráfico dividido en tres partes: fuentes, canales y destinos

    Fuentes

    1. Este blog que están leyendo
    2. Lo compartido en la página de Facebook, que suele consistir en, además de los propios artículos del blog, en otras noticias de relevancia encontradas en la red a través de los canales y fuentes a las que se está suscrito.

    Canales

    1. IFTTT
    2. Sindicación RSS en Feedburner
    3. Conexión con G+ desde Blogger
    4. Conexión con G+ desde Wordpress
    5. Suscripción por correo electrónico
    6. Entradas compartidas de forma manual

    Destinos

    Este blog y lo compartido puede ser visto en:
    1. Facebook
    2. Twitter
    3. Wordpress
    4. Google+ 
    5. RSS (solo el blog)
    6. Suscripción por correo electrónico (solo el blog)
    Y puede accederse a través de la opción  «conectar por» del menú horizontal bajo justo la cabecera

    Herramientas y enlaces

    viernes, 12 de febrero de 2016

    Las cinco características de un equipo ideal según Google

    Google ha investigado extensamente sobre cuales han de ser las habilidades y qué personalidad ha de tener un buen gerente en su empresa. Pero por lo visto, llegó un momento en el que se dieron cuenta de para lograr buenos resultados, el resto de la fuerza laboral con la que habían de coordinarse eran tanto o más importantes.

    En 2013, el gigante de Internet decidió averiguar la magnitud de este problema. Concluyó que de los 37000 miembros, sólo 6000 de ellos eran gerentes o directores ¿Eran los otros 31000 miembros del personal tan efectivos como pensaban que eran los líderes que habían puesto a su mando?

    Para salir de dudas pusieron durante dos años a un grupo de investigadores en la compañía analizando más de 180 equipos y entrevistándose con cientos de empleados. Su misión consistió en encontrar la «receta» del «equipo ideal» o dream team: «Estábamos decididos en encontrar la mezcla perfecta entre personalidad y habilidades necesarias para un equipo galáctico —un becado en Rhodes, dos extrovertidos, un ingeniero que lo pete en AngularJS, y un doctorado», como explican en su blog, re:Work.

    Sus resultados no podían haber llegado más lejos de lo que esperaban inicialmente. Resulta que el secreto para lograr un equipo de alto rendimiento reside no tanto en los individuos que lo componen como en la dinámica general del grupo: «Quienes son los miembros del equipo importa menos que cómo interactúan entre ellos, estructuran su trabajo y visualizan sus contribuciones». La investigación realizada por Google encontró que los equipos de alto rendimiento siempre presentan estas cinco características:

    Las cinco características que Google ha encontrado que definen a un equipo ideal
    Fuente: elaboración propia con Piktochart. Datos: ver fuente del artículo

    Según su investigación, la parte más importante con diferencia —por encima incluso del cumplimiento de plazos y el estricto seguimiento de directrices— de la dinámica de grupo es la seguridad psicológica o la habilidad para tomar riesgos sin temor de lo que piensen los compañeros del equipo en caso de que no todo salga perfecto u ocurra algo inesperado. Algo que puede ocurrir en cualquier momento, pero sobre todo, cuando se están probando nuevos caminos y en general, en todo proceso de innovación.

    En definitiva, lo que marca la diferencia con organizaciones rancias y ancladas en viejos y obsoletos paradigmas condenadas a la ruina humana y a la monótona rutina, es el trato entre sus miembros. En España, parece que lo que predomina es lo contrario de lo que Google —que no parece que le vaya mal del todo— recomienda: miedo a proponer cosas nuevas y mucho menos a ponerlas en práctica, debido a la cultura de desprestigio y burla de todo aquel que intenta dar un paso más. Todo fomentado desde las direcciones de las organizaciones, que prefieren la sumisión a la creatividad.


    Fuente: World Economic Forum