martes, 7 de diciembre de 2010

Somos traidores y Rubalcaba lo sabe

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El enfrentamiento entre iguales, que perjudica a ambosResulta enormemente frustrante y decepcionante comprobar como algunos de los tópicos peyorativos de la sociedad española de cainitias y envidiosos, se ven demostrados al ver la respuesta que se está dando, en relación a los hechos que han desembocado que el Estado declare la situación de alarma.

Por un lado tenemos a un colectivo de trabajadores supuestamente representados por la empresa semipública AENA y por el sindicato UCSA. Por el otro a un gobierno más preocupado en asegurar el apoyo del electorado que en gobernar España. Tras años de negociaciones, tanto la avaricia de los representantes laborales del colectivo como la dejadez, ineptitud e incapacidad de los representantes políticos durante estos últimos años, han desembocado en un sistema insostenible que tan culpa es de los representantes laborales como de los políticos.

La «solución» del gobierno, por decir algo, ha sido la de anular todos estos acuerdos previos que fueran excesivos o no, eran los acordados por aquellos cuya función por la que están es esa: acordar soluciones. Y el aviso de la aplicación del decreto se hace precisamente justo antes del puente festivo.

Tal situación límite han llevado a dicho colectivo de trabajadores a arriesgar sus carreras y puestos de trabajo dejando desasistidos los aeropuertos, actuando de forma independiente de sus representantes, pero unida como colectivo de trabajadores. Admitiendo que la reacción de estos fue excesiva, igual de cierto es que no podían hacer otra cosa, además de bajarse los pantalones. En todo caso, es en estos momentos de crisis cuando se delatan los fallos endémicos del sistema en la que hay que incluir a la propia sociedad: además de la errónea actuación de los representantes, el resto de la sociedad pone a todo el colectivo en su mismo saco y los califica de «mafiosos privilegiados», anteponiendo sus rencillas y desavenencias personales en contra de unos trabajadores que poco más podían hacer al verse entre la espada y la pared.

Por añadidura, el Estado con un partido político en clara crisis electoral y con un político como Rubalcaba al frente por primera vez desde la transición de tres puestos de principal importancia, nos tenía a todos expectantes a ver cuando realizaba su jugada maestra de forma similar a aquel 13 de marzo de 2004 de trágico recuerdo. Esa jugada ha llegado probablemente y consiste en:
  1. Echar el anzuelo a los controladores, sabiendo su situación y esperando a ver como reaccionan.
  2. Habiendo picado el anzuelo los controladores, se relaciona al Partido Popular con ellos.
  3. Se aprovecha para poner a la opinión pública en su contra para justificar las acciones del gobierno, como la de privatizar la gestión de AENA, algo impensable con ZP al frente.
  4. Y lo más importante, se declara el estado de alarma y así se imposibilita la convocatoria de elecciones anticipadas.
Para que todo esto funcione es necesario que la sociedad española caiga también en la jugada. Y parece que es así, que Rubalcaba nos conoce muy bien y sabe como vamos a responder. Sabe que traicionaremos a nuestros conciudadanos y acusaremos a los controladores de tener como rehenes a los pasajeros de un avión y hacerles dormir en un banco una noche, aunque los políticos lleven a millones al paro y paralicen a diario la vida de miles de personas. Mientras tanto, los verdaderos rehenes son los controladores que han de volver con la cabeza baja a sus puestos de trabajo, con militares armados obligándoles a continuar con un trabajo para el que, por unos motivos u otros, nadie más puede hacer y para el que no existen suficientes recursos ni para cubrir los servicios mínimos en caso de huelga, motivo por el cual ha ocurrido lo ocurrido. Y ahora a callar.

Si, Rubalcaba nos conoce y muy bien.

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5 comentarios:

  1. Lino, solo en internet (algunos autores) puede observarse esta cruda realidad que tan bien describes. Efectivamente, Rubal nos ha marcado otro gol a todos de un solo chut. Tiene 'sus cosas' este conspirador crónico, pero tonto no es.

    Saludos

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  2. En mi caso me he dejado meter el gol y además lo he celebrado. Como dije el otro dia, el PSOE ha echado a los leones a los controladores y me parece mal. Pero decretar el Estado de alarmita me parece bien para parar huelgas salvajes (prefiero decir huelgas sin previo aviso).
    Lo dicho, con todo el dolor de mi corazón vi como Rubalcaba se acercaba con la pelota y...me aparté. Eso si,sigo distinguiendo churras de merinas.

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  3. @Carlos, hola. Gracias por lo primero y de acuerdo lo segundo.

    @maestrogolpeador, no se que decirte. Siguiendo con tu símil lo que yo habría hecho si no lo tengo claro o estoy en desacuerdo con ambos, es quedarme parado, al menos con suerte la pelota me pega y no me meten un gol. Me quedaría firmemente en mi sitio, sin moverme y sin dejar pasar a nadie.

    Dejarse meter un gol, y permitir que te lo marquen alguien que es peor que los controladores, ya que también cobran de tu sueldo, también están privilegiados y trabajen menos, además no tienen responsabilidad ya que nadie se la puede exigir.

    Por otro lado ¿como iban a avisar si no les han dado tiempo? A mi lo que haga el gobierno me da igual, pero no se lo voy a justificar, en ningún caso. El Estado de alarma podrá estar bien si lo hace un gobierno legitimo, no el que tenemos.

    Saludos

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  4. Disculpa la expresión, pero pienso que Rubalcaba, en toda su carrera política ha demostrado ser el ministro del "a tomar por c**o y aquí se hace lo que digo yo", y lo peor es que no le hace falta dar puñetazos en la mesa, simplemente analiza y piensa las jugadas fríamente y le da igual quien caiga con tal de llegar al fin que se ha marcado. Parece la copia perfecta de "El Príncipe".
    Saludos.

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  5. Rubalcaba es una persona sin escrúpulos, algo necesario en la política española, que utiliza todo el poder del estado y sus mecanismos, para beneficiar a su partido. Y desde luego no es ningún imbécil, es endemoniadamente hábil y perspicaz. Si el sistema estuviera hecho para sacar lo mejor de nosotros, en lugar de lo peor, con este hombre de Jefe de Estado España se saldría de la tabla.

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Lino (Información y realidad)
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